
El pulgón arrasa cultivos y el sector exige soluciones urgentes al Ministerio
En el campo murciano se respira inquietud. Los agricultores hablan abiertamente de un escenario "catastrófico" si no se actúa con urgencia para frenar la expansión del pulgón que está arrasando cultivos al aire libre. Denuncian que carecen de herramientas eficaces para combatir la plaga y temen pérdidas millonarias, abandono de hectáreas y destrucción de empleo en una de las principales despensas hortofrutícolas de Europa.
La Consejería de Agricultura ha dado un paso al frente junto a Andalucía y Comunidad Valenciana para reclamar al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación medidas excepcionales que permitan hacer frente a la situación límite que atraviesa el sector agrícola. Las tres comunidades han remitido una carta conjunta al ministro Luis Planas en la que solicitan "una reunión urgente y la adopción de soluciones excepcionales", según explicó la consejera murciana, Sara Rubira.
Rubira advirtió de que se trata de "una situación límite que está teniendo consecuencias catastróficas para los cultivos", con pérdidas de hectáreas y de puestos de trabajo. A su juicio, la eliminación progresiva de sustancias activas autorizadas, unida al impacto del cambio climático y a las crecientes exigencias comerciales, está comprometiendo seriamente la rentabilidad de las explotaciones.
En la misiva, las comunidades piden que se activen con agilidad los mecanismos de emergencia previstos por la normativa europea para autorizar de forma excepcional productos fitosanitarios cuando exista un riesgo grave para la producción. La consejera reclamó explicaciones sobre por qué otros países como Portugal, Italia, Grecia, Alemania, Eslovenia o Francia han autorizado de manera extraordinaria determinadas materias activas mientras que en España se deniegan.
Esa diferencia, sostuvo, está generando "un agravio comparativo y una pérdida de competitividad" para los productores murcianos, que compiten en los mismos mercados que sus vecinos europeos.
El pulgón golpea al Valle del Guadalentín
La preocupación institucional encuentra eco en el terreno. En una visita a explotaciones de Lorca, en el Valle del Guadalentín, Rubira escuchó de primera mano el malestar de los agricultores. Allí constató el avance de la plaga del pulgón (y en menor medida de la trips) en lechuga, brócoli, coliflor o alcachofa.
La consejera insistió en que el sector "necesita herramientas para terminar con esa plaga" y lamentó que el Ministerio no autorice el producto que los agricultores consideran clave para frenar la expansión. "Si ese producto hubiera podido seguir utilizándose desde octubre, ahora mismo no estaríamos en esta situación", afirmó, reclamando sensibilidad al Gobierno central.


La plaga del pulgón en la Región ya ocupa una superficie equivalente al municipio de Librilla


