Arroyo aparta a Salinas de la primera tenencia de alcaldía pero lo mantiene en el equipo de gobierno

“El ejecutivo sigue siendo estable”, defendió la alcaldesa en rueda de prensa, agradeciendo “la palabra dada y la responsabilidad de todos los concejales del equipo de Gobierno”
07 de marzo de 2026JAVIERJAVIER

La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, ha tomado una decisión salomónica para salvar la estabilidad de su ejecutivo: ha retirado al concejal Diego Salinas las funciones de primer teniente de alcalde tras su salida de Vox, pero le ha permitido continuar al frente de la concejalía de Empresas e Industria y dentro del Gobierno municipal. De esta forma, el consistorio evita caer en minoría y mantiene la mayoría ajustada de 14 ediles.

La medida se anunció este jueves tras una jornada de intensas reuniones y una Junta de Gobierno Local marcada por la tensión. Salinas asistió a la reunión, pero el portavoz de Vox, Gonzalo López Pretel, se negó a sentarse con él en la misma mesa. Finalmente, Arroyo ha optado por que la primera tenencia de alcaldía —que por pacto corresponde a Vox— pase a manos del propio López Pretel, quien asumirá el cargo de vicealcalde.

El ejecutivo sigue siendo estable”, defendió la alcaldesa en rueda de prensa, agradeciendo “la palabra dada y la responsabilidad de todos los concejales del equipo de Gobierno”. Según Arroyo, el nuevo organigrama —PP, Vox y un edil no adscrito— es sólido pese a “los intentos precipitados de algunos miembros de la oposición de promover un ‘Frankenstein’ cartagenero”.

Vox cumple el pacto… a regañadientes. López Pretel calificó la situación de “desastre” y recordó que “una persona que obtiene votos con unas siglas no puede quedarse en el gobierno sin ellas”.

Sin embargo, la formación mantendrá sus competencias y sus dos votos en la Junta de Gobierno Local (López Pretel y Diego Lorente o Beatriz Sánchez del Álamo). “Lo que hacemos está bien y es mejor que la alternativa”, concluyó el portavoz.

Por su parte, Diego Salinas justificó su salida de Vox por “circunstancias personales” y admitió sentirse “bastante solo” en el grupo municipal. “Vox se cepilla a todo el que despunta”, declaró a su salida de la Junta de Gobierno.

Oposición: “Es un gobierno Frankenstein”

Las críticas no se hicieron esperar. El portavoz de MC, Jesús Giménez Gallo, ironizó: “Arroyo lleva años vendiendo estabilidad, pero en Cartagena todo el mundo sabe que es mentira”. Por su parte, el socialista Manolo Torres acusó directamente a la alcaldesa de priorizar “el poder por encima de todo” y denunció que el ejecutivo es “absolutamente inestable”. “Al final quien sale perdiendo es Cartagena”, sentenció.

Con esta maniobra, Arroyo logra mantener vivo su gobierno hasta las próximas elecciones, aunque la convivencia entre Vox y el concejal no adscrito Diego Salinas promete ser, como mínimo, complicada. La alcaldía de Cartagena sigue navegando entre dos aguas.