El Arco Noroeste cierra un ‘trozo’ más del anillo exterior de circunvalación de Murcia

Su apertura completa aliviará parcialmente los atascos en el Nudo de Espinardo y la Ronda Oeste a expensas de completar el Arco Norte y los tramos incompletos de las autovías del Reguerón y del Bancal
Región20 de marzo de 2026 Redacción

Sigue cerrándose por ‘trozos’ tras décadas de espera. El futuro anillo exterior de circunvalación del área metropolitana de Murcia sigue dando pasos (aunque a un ritmo todavía lento) con la inminente apertura del Arco Noroeste este próximo lunes: un recorrido de 21,7 kilómetros que servirá para aliviar -en parte- los atascos permanentes en zonas como el Nudo de Espinardo y la Ronda Oeste de Murcia, dos de los principales puntos conflictivos viarios ya no solo de la Región de Murcia, sino de todo el sureste español.

Lógicamente, la inauguración completa de la infraestructura -tras más de seis años de obras- contribuirá a quitar miles de vehículos y camiones de gran tonelaje que se veían obligados históricamente a tener que pasar por una A-30 sobrecargada a su paso por municipios como Molina de Segura o la circunvalación de Murcia (tras el cambio de nomenclatura el pasado verano, estos tramos ya pasaron a ser la MU-32 y MU-33). El intenso tráfico que soporta la A-30 en la circunvalación de Murcia llega a registrar el paso de unos 120.000 vehículos diarios.

Así, el último tramo de la nueva autovía, que enlazará la A-30 con la A-7 para agilizar así la conexión Madrid-Andalucía, será inaugurado por todo lo alto este lunes por el ministro de Transportes, Óscar Puente, y el presidente regional, Fernando López Miras, y otras autoridades de la Comunidad y de distintos municipios murcianos que se verán beneficiados por esta nueva infraestructura, pero... ¿será suficiente?

Queda mucho trabajo por hacer con unas obras que, en el mejor de los casos, todavía tardarán años en ejecutarse y hacerse realidad: cerca de 40 kilómetros más de carretera son necesarias acometer en el futuro para culminar el gran anillo que transformaría la movilidad metropolitana y que repartiría mejor el tráfico entre las distintas autovías que bordean el centro capitalino.

Lo que queda por hacer

Si se toma como referencia el anillo de circunvalación que aparece en el mapa, todavía habría pendiente algo más de la mitad de su cierre exterior. El cálculo parte, sobre todo, de tres grandes piezas que siguen pendientes. La primera es el Arco Norte, cuyo proyecto completo alcanza los 17,1 kilómetros y del que el Ministerio impulsó a principios de este año el tramo B, de 8,3 kilómetros, cuyos trabajos para el control y la vigilancia de las obras durarán como máximo 59 meses, es decir, cinco años, según la licitación de Transportes.

A eso se suma el tramo oeste de la autovía del Reguerón, previsto con 8 kilómetros (el Ministerio adjudicó hace unos días la redacción del proyecto a una UTE para que lo confeccione de aquí a 2028), y el tramo pendiente de la RM-1 entre Zeneta y Santomera, de casi 12 kilómetros. En conjunto, esas tres actuaciones representarían unos 37,1 kilómetros todavía por ejecutar.

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