
Ábalos denuncia una “estrategia planificada” desde 2024 para meterlo en prisión
José Luis Ábalos concede su primera entrevista desde la cárcel. Habla desde la prisión de Soto del Real, donde lleva 123 días internado. Lo hace con ánimo entero y sin flaquear, pero denuncia una “indefensión” absoluta de cara al juicio que comienza el próximo 7 de abril ante el Tribunal Supremo y que se prolongará durante un mes con 82 testigos.
“Bien. No he flaqueado en ningún momento”, responde a la pregunta sobre su estado de ánimo. El exministro explica que desde las detenciones de febrero de 2024 percibió “una estrategia planificada” para estrechar el cerco sobre él, coordinada entre la investigación judicial y “algunos medios de comunicación, especialmente con los sicarios digitales”. Admite que en octubre ya se presionó para encarcelarlo, pero al no concurrir los requisitos legales se “aceleró el procesamiento” e “inflaron las penas” para justificar el riesgo de fuga.
Ábalos reconoce que afronta el juicio en condiciones precarias. “Con un bolígrafo BIC me enfrento a un gran sistema acusador”, ironiza. No tiene acceso a la documentación ni a los dispositivos digitales que contienen las pruebas. Todo lo que puede preparar lo escribe a mano. El teléfono está limitado y los traslados diarios desde la prisión serán “física y psicológicamente agotadores”. “El mero hecho de acceder al Tribunal diariamente durante todo ese mes no va a ayudar a mi defensa”, advierte.
Sobre su relación con Pedro Sánchez, el exministro no oculta su molestia. “Me molestó que se sumara a lo fácil cuando dijo que yo era un desconocido para él”, afirma. Matiza que Sánchez debió referirse a lo “íntimo” más que a lo personal: “Yo tampoco he querido saber nada de su intimidad. Ni de la suya ni de la de nadie”. Cree que Sánchez se alineó con “el relato que le interesa a sus adversarios” y añade: “Seguramente, si no me hubiera expuesto tanto, si no hubiera dado tanto la cara, igual no me la hubieran partido”.
Delcy Rodríguez en Barajas
El exministro niega haber acumulado poder, aunque sí “mucha responsabilidad y mucho trabajo”. Reconoce que su confianza excesiva y la falta de protección le hicieron vulnerable. Menciona decisiones polémicas que le granjearon enemigos: el fin de la renovación de peajes en autopistas, la defensa del taxi frente a las VTC, ceses de cargos y el tránsito de Delcy Rodríguez por Barajas. “Antes de haber dejado acceder a mi despacho a alguna gente, tenía que haberme informado sobre sus antecedentes”, reflexiona.
Pese a todo, Ábalos presume de entereza. Recuerda su origen humilde, su militancia clandestina y su cercanía a “los perdedores de la sociedad”. “Sigo preguntándome, casi inconscientemente, en muchos momentos: ¿Dónde estoy? ¿Qué hago aquí?”, confiesa. Pero asegura que el sentimiento de negación no le abandona y que el trato recibido en prisión, tanto de compañeros como de funcionarios, le ayuda a mantener el ánimo.
La entrevista se produce apenas una semana antes de que arranque el juicio más importante de su vida. Ábalos lo encara sin medios y con la sensación de que su encierro responde más a una “lucha de poder” que a razones estrictamente judiciales. Desde la celda, sigue viendo las noticias en televisión y mantiene una visión pragmática de la política: sobre Venezuela, por ejemplo, considera “un ejercicio de pragmatismo” la designación de Delcy Rodríguez como presidenta interina.


La red ferroviaria española mantiene más de mil limitaciones por la infraestructura deteriorada

Santiago Segura se pronuncia sobre el feminismo actual: “Nos estamos volviendo locos”

La Policía denuncia una orden “desde arriba” para liberar al podemita Mbayé tras agredir a agentes

Ayudas de más de cuatro millones de euros para incentivar la pesca y la acuicultura

Venezolanos en España denuncian el “portazo” de Sánchez al blanquear el chavismo

El Ayuntamiento facilita el carné de conducir a los jóvenes de hasta 30 años con una ayuda de 200 euros


