Orgullo de Cartagena: El Museo Naval y el Submarino Peral, un viaje a la vanguardia de la historia náutica

Convertido en una referencia internacional, el museo custodia el legado del inventor cartagenero Isaac Peral y recorre siglos de tradición marinera en el antiguo CIM
Patrimonio CT01 de abril de 2026 Javier Salinas

Pocos edificios en la ciudad logran imponer tanto respeto y admiración como el Museo Naval de Cartagena. Ubicado en el antiguo Cuartel de Instrucción de Marinería (CIM), a orillas del puerto, este espacio no es solo un depósito de objetos antiguos; es el santuario donde descansa el ingenio de un hombre que se adelantó a su tiempo y el testimonio de por qué Cartagena es, y será, la gran base naval del Mediterráneo.

El Submarino Peral: La joya de la corona

Si hay un imán que atrae a expertos y curiosos de todo el mundo, es el Submarino de Isaac Peral. Tras años de exposición al salitre en el puerto, su traslado a la antigua sala de calderas (hoy sala Isaac Peral) permitió una restauración histórica que hoy luce impecable.

Este ingenio, botado en 1888, fue el primer submarino torpedero propulsado eléctricamente del mundo. Contemplarlo en su sala dedicada, con su casco de acero remachado y su perfil aerodinámico, es entender el peso de Cartagena en la innovación militar global. Junto al buque, el museo exhibe los planos originales y los objetos personales del inventor, permitiendo al visitante conocer la faceta más humana y heroica de Peral.

Un recorrido por las salas: Mucho más que barcos

El museo se organiza de forma que el visitante puede "navegar" cronológicamente a través de la historia de la Armada Española. Estas son sus paradas imprescindibles:

  • Sala de Construcción Naval: Aquí se encuentran impresionantes modelos a escala de navíos de línea y fragatas que muestran la evolución de la ingeniería desde el siglo XVIII hasta nuestros días.

  • Sala de Armamento y Artillería: Una colección que quita el aliento, con cañones de bronce, torpedos, minas y sistemas de puntería que han defendido nuestras costas durante siglos.

  • Sala de Submarinos y Buceo: Cartagena es la base de la flotilla de submarinos de España, y esta sala rinde homenaje a esa tradición. Se pueden ver desde antiguos trajes de buzo de "casco" hasta componentes tecnológicos de las series S-60 y S-70.

  • Sala de Cartografía y Navegación: Compases, sextantes y mapas antiguos que nos recuerdan que, antes de los satélites, los marinos cartageneros se guiaban por las estrellas y el cálculo preciso.

  • Banderas y Uniformes: Un recorrido visual por la estética y los símbolos de la Armada que permite entender la evolución de la jerarquía y la vida cotidiana a bordo.

"El Museo Naval no solo custodia el pasado, sino que inspira a las nuevas generaciones de ingenieros y marinos. Es el corazón de nuestra identidad portuaria", comenta uno de los guías del centro.

Un espacio vivo frente al mar

El Museo Naval ha sabido integrarse en la vida cultural de la ciudad, ofreciendo no solo exposiciones permanentes, sino también talleres y conferencias. Su ubicación, junto a la Facultad de Ciencias de la Empresa y frente al mar, lo convierte en una parada obligatoria en cualquier paseo por el casco histórico.

Para los cartageneros, visitar este museo es una forma de reencontrarse con sus raíces. Para el turista, es la oportunidad de entender que, bajo las aguas del puerto de Cartagena, un día nació la guerra naval moderna gracias al sueño de un visionario local.

Entrar en el Museo Naval es, en definitiva, comprender que Cartagena no solo mira al mar, sino que su historia está escrita con la sal de sus olas.

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