
La Guardia Civil refuerza el Servicio Marítimo de Cartagena con una nueva patrullera de alta velocidad
El Servicio Marítimo de la Guardia Civil de Cartagena ha recibido un nuevo refuerzo naval para paliar las deficiencias de su flota e intensificar la vigilancia en el litoral murciano. Se trata de una patrullera del modelo Rodman 55 procedente de Cádiz, destinada a sustituir en la operatividad diaria a otra embarcación de idénticas características traída recientemente desde Barcelona que no ha ofrecido el rendimiento esperado debido a diversos problemas técnicos.
La nueva incorporación es un barco de más de 17 metros de eslora y casi 4 metros de manga, capacitado para alcanzar velocidades de hasta 55 nudos (más de 100 km/h) con una autonomía de 350 millas náuticas. Estas unidades, diseñadas específicamente para tareas de inspección, persecución y control marítimo, cuentan con una dotación habitual de entre cuatro y cinco agentes y equiparan sus prestaciones a las utilizadas por el Servicio de Vigilancia Aduanera.
La llegada de este medio marítimo responde a una demanda histórica de las plantillas locales ante el desgaste y la obsolescencia de los medios con base en Cartagena. La costa de la Región de Murcia se ha convertido en un punto crítico para las redes de narcotráfico y las mafias de tráfico de personas, favorecidas por la cercanía con el norte de África.
A velocidades superiores a los 50 nudos, las embarcaciones clandestinas pueden completar el trayecto hasta el litoral cartagenero en menos de cinco horas, un margen de tiempo inferior al que emplea un viaje comercial en tren desde Madrid hasta la comarca.


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