“Un Estado serio no rinde homenaje a los invasores muertos”: “Es una patochada” de los Reyes en Ceuta

La visita al cementerio de Sidi Embarek y a un colegio con el 70% de alumnos musulmanes abre una controversia sobre el simbolismo de la Corona
España14 de octubre de 2026 J. Bird

La visita de los Reyes a Ceuta, presentada como un gesto de apoyo a la ciudad española tras la entrada masiva de miles de personas procedentes de Marruecos, ha abierto una polémica por dos de los actos de su agenda: el homenaje a los migrantes fallecidos en el cementerio musulmán de Sidi Embarek y la visita al colegio público Vicente Aleixandre, situado en una barriada con una amplia mayoría de alumnado musulmán.

Por ejemplo, el director de OKDIARIO, Eduardo Inda, ha expresado duras críticas contra el primero de esos gestos y ha cuestionado que la Jefatura del Estado participe en un homenaje a quienes murieron durante el intento masivo de entrada en Ceuta los días 30 y 31 de julio. Una crisis fronteriza que, según las informaciones publicadas, dejó más de 80.000 entradas y alrededor de 90 fallecidos cuyos cuerpos fueron enterrados en la ciudad.

«Un Estado serio no rinde homenaje a los invasores muertos, el gesto de los Reyes en Ceuta es incomprensible», ha afirmado Inda en su crítica.

Inda compara el homenaje con una escena impensable para Churchill

El periodista ha calificado el acto de «auténtica patochada» frente a Marruecos y ha cuestionado que la Corona haya protagonizado un gesto de estas características en un momento marcado por las consecuencias de la crisis migratoria y las reclamaciones marroquíes sobre la soberanía de Ceuta y Melilla.

Para ilustrar su rechazo, Inda ha planteado una comparación histórica: ha preguntado qué habría ocurrido si Winston Churchill hubiera rendido homenaje a los pilotos de la Luftwaffe nazi abatidos sobre Londres durante la Segunda Guerra Mundial.

El jefe del Estado y el ridículo al Estado

Inda también ha cuestionado si la decisión partió de la Casa Real o si fue promovida desde el Gobierno de Pedro Sánchez. En su opinión, «el jefe del Estado no puede dejar en ridículo al Estado».

La crítica pone el foco en una cuestión de fondo: qué mensaje transmite una institución que representa a España cuando participa en un acto de recuerdo a personas fallecidas durante una entrada masiva que puso a prueba el control de la frontera española.

Un colegio con cerca del 70% de alumnado musulmán

La controversia se ha extendido también a la visita de los Reyes al colegio público Vicente Aleixandre. Según los datos difundidos por la Agencia EFE, el 69% de sus alumnos profesa la religión musulmana, frente al 27% de alumnado católico; el resto recibe atención educativa.

El centro, que cuenta con 141 estudiantes de entre 3 y 12 años, fue uno de los escenarios elegidos para la visita oficial del 13 de octubre. La Casa Real justificó esta parada por el carácter multicultural del barrio y la convivencia entre las diferentes confesiones religiosas.

La visita escolar, por sí misma, no constituye un homenaje a ninguna religión ni a quienes participaron en la entrada fronteriza. Sin embargo, su coincidencia con el acto del cementerio ha alimentado el debate sobre la orientación simbólica de la jornada y sobre qué imagen de España quiso proyectar la Corona en una ciudad especialmente sensible a la presión migratoria.

La cuestión de fondo: la frontera y el mensaje de la Corona

El homenaje se celebró en presencia de representantes de las cuatro confesiones religiosas de Ceuta y estuvo dedicado a las personas que perdieron la vida en el mar durante los acontecimientos de julio. La Casa Real lo presentó como un acto de recuerdo a los fallecidos.

Al mismo tiempo, Felipe VI defendió durante su visita que la soberanía y la integridad territorial de España no son negociables y aseguró que Ceuta y Melilla no estarán solas ni indefensas.

Es precisamente la coexistencia de ambos mensajes la que alimenta la discusión: para sus defensores, el homenaje constituye un gesto humanitario hacia personas fallecidas; para sus críticos, entre ellos Eduardo Inda, plantea interrogantes sobre el simbolismo institucional de honrar a quienes murieron en el contexto de una entrada masiva por la frontera española.

Homenaje discutido a los invasores

La polémica deja así una pregunta política e institucional abierta: ¿cómo debe expresar la Corona el respeto a la dignidad humana sin desdibujar el mensaje de firmeza que exige la defensa de las fronteras y la soberanía nacional?

La visita real pretendía trasladar el apoyo de la Corona a los ceutíes. Sin embargo, el homenaje de Sidi Embarek ha terminado convirtiéndose en uno de los episodios más discutidos de la jornada, con una crítica especialmente contundente de Eduardo Inda al papel desempeñado por la Jefatura del Estado.

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