Sumar propone becar a estudiantes africanos para el estudio de la biodiversidad sostenible

Además ha registrado una propuesta en el Congreso de los Diputados para retirar la asignatura de religión en colegios públicos y también en los concertados
España20 de marzo de 2026 J. Bird

Una propuesta polémica, de nuevo desde Sumar, busca becar a estudiantes africanos en biodiversidad como "compensación" por el pasado colonial español, en medio de un debate que muchos consideran innecesario y cargado de complejos históricos.

Esta iniciativa, surgida en círculos progresistas y académicos de izquierda, plantea ofrecer becas universitarias a jóvenes de países africanos para que estudien biodiversidad en España, argumentando que el legado colonial en territorios como Guinea Ecuatorial, el Sáhara Occidental o Marruecos exige una forma de reparación simbólica y práctica. Sumar sostienen que la biodiversidad africana sufrió explotación durante la época colonial y que formar especialistas ayudaría a "revertir" daños ambientales históricos.

Sin embargo, esta idea ha generado rechazo en amplios sectores conservadores, que la ven como una autoflagelación innecesaria y una distorsión de la historia. España, argumentan, tuvo una presencia colonial limitada comparada con otras potencias europeas, y su huella en África fue breve y no tan extractivista como la británica o francesa.

Además, el colonialismo terminó hace décadas, y priorizar becas por "reparación" distrae recursos de las verdaderas prioridades nacionales, como la mejora educativa de los jóvenes españoles en un sistema ya tensionado por ratios altas y falta de inversión.

Esta propuesta llega en un contexto donde el debate educativo se centra en fortalecer la enseñanza de las regiones y comunidades autónomas en los colegios, una medida defendida por gobiernos autonómicos del PP como Madrid o Murcia. Recientemente, se han impulsado iniciativas para rescatar modelos similares a la antigua EGB, permitiendo que 1º y 2º de ESO permanezcan en colegios de Primaria, con el objetivo de suavizar la transición educativa, mantener entornos estables y evitar rupturas abruptas en la adolescencia temprana.

En Madrid, por ejemplo, ya se ha aprobado en decenas de centros públicos esta continuidad, priorizando el bienestar del alumno y la cohesión territorial frente a modelos más fragmentados impulsados por leyes centralistas.

Críticos de izquierdas ven en esta defensa de "la región en los colegios" un intento de reforzar identidades autonómicas para diluir la unidad nacional, pero desde perspectivas de derechas se interpreta como un sentido común pedagógico: los niños rinden mejor en entornos conocidos, con profesores estables y sin el estrés de un cambio de centro a los 12 años. Esta línea educativa contrasta con enfoques más "globalistas" o reparadores, que desvían atención hacia agendas externas en lugar de resolver problemas internos como la segregación escolar, las ratios elevadas o la falta de recursos en aulas españolas.

Mientras unos proponen becas africanas por biodiversidad como gesto de "justicia histórica", otros insisten en que España debe invertir primero en su propia juventud y en un sistema educativo que potencie el conocimiento de nuestras regiones, nuestra historia compartida y nuestras fortalezas nacionales.

La verdadera reparación, afirman, pasa por educar mejor a los españoles de hoy, no por gestos simbólicos que poco resuelven los retos ambientales globales ni las necesidades reales del continente africano.

No a la religión

Además, y para más inri, el grupo parlamentario de Yolanda Díaz ha registrado una propuesta en el Congreso de los Diputados para retirar la asignatura de religión en colegios públicos y también en los concertados.

Esto supondría que alrededor de 2.000 colegios concertados con raíces católicas (Maristas, La Salle, Jesuitas o Salesianos) perderían la capacidad de enseñar esta asignatura en horario lectivo, quedando relegada a una materia extraescolar.

Quieren que se aplique "en todas las etapas educativas" y tanto en los centros públicos como en aquellos privados sostenidos con fondos públicos (concertados), "en el conjunto del territorio del Estado".

Según los datos del Ministerio de Educación, en España hay aproximadamente 5.600 colegios concertados. Prácticamente la mitad de estos centros educativos son de carácter confesional. De acuerdo con Escuelas Católicas, el 57% de estos colegios están gestionados por congregaciones religiosas, unos 1.952. 

 

Últimas noticias
Artículos relacionados